Querido Mundo:
Hoy en mi ya no queda ni un solo ápice de cordura. Debo estar loca porque si no, no tiene sentido.
¡Cuando pienso en lo mucho que me llenó siento un vacío tan grande! Siento que todo mi ser está vacío de cualquier sentimiento, como si hoy no fuera capaz de sentir. Sé que soy egoísta al quererle a mi lado, sólo al mío, pero ¿y qué? ¿acaso no puedo ser caprichosa por una vez en mi vida?
Juro que nunca me había sentido tan sola.
Sé que voy sola por el mundo, nadie me ha ofrecido su mano para que caminemos juntos el sendero de la vida, y mis manos están necesitadas del calor de otras. Mi garganta está seca, esperando ser saciada con sus besos, y mis oídos cerrados, esperando oir el susurro de su voz.
Hoy quisiera quedarme en la cama bajo la falsa apariencia protectora de mi edredón, pero también que fuese él el que lo colocara sobre mis hombros, que fuese su pecho junto a mi espalda, su brazo rodeando mi cuerpo, y sus besos dulcemente dejados en mi cuello. Quiero despertar por la mañana bajo sus tiernos labios, quiero que su voz sea la primera y la última que escuche cada día. Quiero tumbarme en un sofá con la cabeza apoyada sobre su pecho, poder oir el latido de su corazón y que el mío se ajuste con el suyo para que ya sólo seamos uno. Quiero llegar a cada con la seguridad de que mi único amor va a estar ahí. Quiero volver a escribir el nombre de Raúl rodeado de corazones que no estén rotos, corazones llenos de amor que quiere ser dado, amor recibido de él. Amor del que nunca podré olvidarme porque está impreso en cada paso que doy, en cada mirada, letra y palabra que escribo en este diario. Lo escribo porque sólo a tí te lo puedo contar, te lo escribo a ti porque no hay nadie a quien pueda contárselo, te lo escribo a ti porque el amor me llena de un veneno que hace que muera poco a poco, un veneno del que sólo tú conoces el antídoto.
Escribo porque ya no puedo ocultarlo un sólo minuto más: estoy tan triste que las lágrimas no pueden caer. No me importa el futuro y mucho menos el presente; me estoy aferrando a un pasado cada vez más lejano, a un sentimineto que ya no me pertenece, pero que quiero reavivar en su corazón.
Quisiera atreverme a amarle sin límites, amarle más allá del infinito, amarle mucho más de lo que nadie haya hecho nunca, amarle de la única manera que sé (puede que no sea la más perfecta, pero es sincera y profunda) Es amor, era nuestro amor, es MI amor.
Sólo quiero decirte que aunque esta relación haya muerto seguirás en mi corazón, y tu nombre estará grabado en él junto con el recuerdo de un ayer que hoy no puede formar parte de un mañana. Pero mantengo la esperanza de que un día vuelva a serlo, y será entonces cuando vuelva a creer que el mundo tiene sentido, porque tú me lo enseñarás cogido de mi mano, y con tus besos me demostrarás el tacto de las nubes, con tus caricias el tacto de la brisa, con tus palabras el sonido del viento, con tu mirada la fuerza del sol y en tus brazos encontraré el calor del único amor que conozco: el tuyo.
Un hada en busca de su magia.